La Leyenda del "Karaí Octubre"

El litoral argentino recibe al “Karaí Octubre”, un personaje de nuestra mitología regional.

Este hombre que ahora trenza su látigo resguardado en las anchas alas de su raído sombrero de paja vive solo en el monte. Nadie lo ve sino una sola vez al año. Aparece para comprobar que se cumpla la tradición del primer día de octubre. Viene preparado, listo para castigar a quienes se atrevan a desafiar la costumbre. Le interesa sobremanera la cocina de cada casa. Pasa por donde hierven las ollas sin importarle nada más, ya que lo ha hecho durante siglos. 

¿Quién podría cuestionar su actitud? Malhumorado y hombre de pocas pulgas, el Karai se pasea por los poblados haciendo sonar su látigo para anunciar su llegada. Las mayoría de las mujeres le ceden el paso y le dejan espiar en las ollas. Pero aquellas que no han seguido la tradición, pretenden ahuyentarlo, temerosas. Esas no se salvan del castigo. 

Karaí Octubre le llaman. Medio petisón es el hombre y su ancho sombrero lo achata aún más. Lleva puestas unas ropas roñosas, es la pobreza, la miseria, las penurias. Se lo ahuyenta solamente con una olla repleta de comida. Si no encuentra suficiente, se queda con esa familia para todo el año y, además de los rebencazos, la miseria les acompañará por todo el año, con sus nefastas consecuencias. De ahí que en todas las casas, cada primero de octubre, no falte el puchero bien servido. De esa forma la conciencia de toda la familia quedará tranquila por el resto del año. En cambio aquellos que se resistan y mezquinen la comida de ese día tendrán que convivir con el hambre. 


Esta tradición enseña al campesino a prever el alimento para los suyos durante los meses de “vacas flacas”, época que se inicia en octubre y que abarca los últimos meses del año. 


El premio es para los previsores. El castigo, para los haraganes

Video - Si los próceres hubieran usado el facebook

Identidad Adolescente

Tratando de conocer un poco más el intrincado proceso de la formación de la identidad de los adolescentes, con los chicos de primero hicimos este video, para utilizarlo como disparador del tópico. Espero les guste.

La escuela del Futuro

Siempre es bueno tratar de innovar adecuándose a las exigencias del mundo actual, tanto en la educación como en todos los aspectos de nuestras vidas. Pero de nada sirve que esa innovación pretendida solo se convierta en simples elementos que nada ayudan a crecer de manera fértil y productiva.

Es por ello, que ante el avance de las nuevas tecnologías, específicamente en el mundo escolar, cabe hacernos algunos cuestionamientos necesarios:


  • ¿La tecnología representa el cambio a la educación?
  • ¿El dotar a las escuelas / aulas con tecnología realmente traerá un cambio en la educación si los paradigmas siguen siendo los mismos?
  • ¿Será el instruccionismo y la manera de escolarizar el problema?
  • ¿Qué tendríamos que estar cambiando?

Mirá este video y contanos que te parece.




Para Reflexionar.

En la sociedad actual las instituciones se encuentran en graves problemas. En el pasado, su sentido y su finalidad era sostenido por un consenso, un acuerdo social implícito. No se discutía la autoridad de los adultos. El trabajo y el esfuerzo eran los valores más destacados en una persona. La escuela era una especie de santuario que no debía y no podía ser profanado.

Pero hoy todas estas cosas están abiertas, en discusión y, muchas veces, en un estado generalizado de confusión. Una consecuencia directa de este debilitamiento institucional es la gran dificultad de las familias y las escuelas para reunirse, escucharse y llegar a acuerdos.


Preguntarnos cual es el rol de los padres y redefinir las técnicas para afianzar el vínculo de estos con la escuela, podría acercarse a un posible mojon en la búsqueda denodada por alcanzar la fortaleza de estos valores que hoy poco a poco parecen desaparecer ante la atonita mirada de todos nosotros.


fuente: http://portalcapacitacion.educ.ar

Homofobia

Se denomina "homofobia" a la actitud hostíl hacia los homosexuales, varones o mujeres. Del mismo modo que la xenofobia, el racismo o el antisemitismo, la homofobia adjudica de manera arbitraria a las personas homosexuales la condición de "contrarias", "inferiores" o "anormales".

La homofobia alcanzó uno de sus puntos mas culminantes durante la Alemania nazi. Tal es así que el Código Penal Aleman, en su apartado 175, señalaba: "Un acto sexual antinatural cometido entre personas del sexo masculino o entre seres humanos y animales debe ser castigado con la prisión; también puede significar la pérdida de los derechos civiles". Entre 1933 y 1936, los nazis tambien extendieron la pena a quienes solamente "desearan a una persona del mismo sexo".

La Ley establecia que "cualquier contacto erótico entre hombres será castigado, incluso las miradas de caracter eróticas o la prueba de que exista alguna fantasía erótica". A partir de 1933, cientos de miles de homosexuales fueron arrestados y enviados a campos de concentración para "reformar" o "curar" su anomalía sexual. En esos campos, eran torturados, sometidos a trabajos degradantes y humillantes, hasta incluso eran utilizados para experimentos medicos, como por ejemplo la castración y la aplicaci{on de inyecciones de testorona para comprobar si se podía "enderezar" su orientación sexual.

Eran consideradas pruebas de homosexualidad una fotografía del amado con una dedicatoria, una declaración bajo tortura, una denuncia por el robo de un objeto en un lugar sospechoso, estar en una "lista rosa" de la policía secreta, figurar en una agenda o librreta de direcciones, e incluso bastaba con el simple rumor.

Finalizada la guerra, después de la liberación de los compos por parte de los aliados, los sobrevivientes que habían sido internados con el rótulo de homosexuales, siguieron siendo considerados delincuentes comunes y muchos fueron trasladados a prisiones para que concluyan sus condenas, ya que las leyes nazis antihomosexuales no desaparecieron una vez terminada la guerra.


fuente: DDHH y Ciudadania. Edit Tinta Fresca - 2009